Enduro de Invierno 2026: desarrollo sí, pero no a costa de nuestras playas y dunas
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Actualizado: hace 6 horas
Desde la Fundación Ecológica Pinamar expresamos nuestra profunda preocupación ante la realización del Enduro de Invierno 2026 en el frente costero de nuestro partido.
Nuestra postura no nace de una oposición al deporte, al turismo ni a la generación de actividad económica. Entendemos que estos eventos pueden convocar visitantes, movilizar sectores comerciales y generar ingresos para la ciudad. Sin embargo, creemos que ningún beneficio económico de corto plazo puede justificar la degradación de los bienes naturales que sostienen la identidad, la calidad de vida y el futuro de Pinamar.
Las playas, los médanos y el sistema costero no son espacios vacíos ni simples escenarios disponibles para cualquier actividad. Son ecosistemas dinámicos, frágiles y esenciales. Las dunas almacenan arena, contribuyen a la protección frente a la erosión y los temporales, y albergan flora y fauna adaptadas a condiciones ambientales particulares. La playa, por su parte, también constituye un ambiente vivo, con organismos y procesos naturales que muchas veces no vemos, pero que cumplen funciones fundamentales.
Por eso, la circulación intensiva de motocicletas, cuatriciclos y otros vehículos sobre estos ambientes no puede considerarse una actividad sin consecuencias.
Una preocupación que excede al evento
En Pinamar existe desde hace años una problemática vinculada con la circulación de vehículos en playas y dunas. La falta de controles efectivos favorece el tránsito recreativo en sectores donde debería priorizarse la conservación, aumenta los riesgos para las personas y normaliza prácticas que pueden producir daños acumulativos.
En este contexto, autorizar y promover una competencia de gran escala en el frente costero genera una señal contradictoria: mientras se intenta avanzar en la protección de los ambientes naturales, se habilita una actividad que intensifica justamente algunas de las presiones que afectan al sistema costero.
No se trata solamente de los días que dure la competencia. También debemos preguntarnos qué ocurre después: ¿cómo se controlará la circulación vehicular? ¿Qué mensaje reciben quienes observan el evento? ¿Qué medidas se implementarán para evitar que la actividad se replique de manera informal o que aumente el uso recreativo de vehículos en playas y médanos?
Impactos sobre la arena, la biodiversidad y la dinámica costera
La circulación de vehículos sobre la playa y las dunas puede generar distintos tipos de impactos:
Compactación y remoción de la arena, modificando su estructura y su capacidad de infiltración.
Erosión y alteración de la dinámica natural de transporte de sedimentos.
Daño sobre la vegetación costera, que cumple un papel importante en la fijación de los médanos.
Destrucción o alteración de refugios, nidos y áreas de alimentación de aves, reptiles, pequeños mamíferos e insectos.
Perturbación de la fauna por el ruido, la velocidad, la presencia masiva de personas y la circulación constante.
Riesgo de contaminación por combustibles, lubricantes, emisiones, residuos y microplásticos.
Mayor presión sobre los servicios urbanos, los accesos, la gestión de residuos y los espacios naturales cercanos.
Que un impacto sea temporal o que se realicen tareas posteriores de recomposición no significa que sea inexistente ni necesariamente reversible. La arena removida no siempre vuelve al mismo lugar, la vegetación puede tardar años en recuperarse y la fauna puede modificar sus patrones de alimentación, descanso o reproducción.
Los antecedentes de Mar del Plata deben ser considerados
Nuestra preocupación también se basa en los antecedentes documentados sobre las carreras de enduro realizadas en Mar del Plata.
La documentación que presentamos junto con nuestra nota al Municipio incluye un informe del geólogo Federico Isla sobre los perjuicios observados en la playa La Perla y otros sectores costeros luego de distintas ediciones del evento. Allí se describen impactos físicos, biológicos y químicos asociados a la circulación de vehículos en playas y médanos.
Según las evaluaciones topográficas citadas en esa documentación, luego de los trabajos de recomposición del Enduro 2023 se registraron variaciones en los volúmenes de arena de distintos sectores: pérdidas estimadas en 802 metros cúbicos en Stella Maris y 3.046 metros cúbicos en la zona de Constitución, mientras que en Playa Bonita se habría producido una acumulación de 2.504 metros cúbicos.
Estos datos deben ser analizados con seriedad y de manera independiente. No alcanza con afirmar que los efectos serán transitorios, que se realizarán tareas de limpieza o que se presentará un Plan de Gestión Ambiental. Antes de autorizar una actividad susceptible de producir impactos significativos, es necesario conocerlos, evaluarlos y hacer pública la información.
Un Plan de Gestión Ambiental no reemplaza una evaluación integral
De acuerdo con la respuesta municipal comunicada a nuestra Fundación, el evento se acompañaría con un Plan de Gestión Ambiental y se argumenta que la competencia generaría importantes beneficios económicos para la ciudad.
Consideramos que ambas cuestiones deben ser analizadas por separado.
Un plan elaborado para organizar medidas de mitigación, limpieza o recomposición no reemplaza una Evaluación de Impacto Ambiental integral, previa, independiente y pública. La evaluación debe contemplar el circuito, las actividades complementarias, el tránsito de vehículos, la presencia de público, los residuos, los combustibles, los ruidos, la fauna, la dinámica de la arena y los efectos acumulativos sobre un ecosistema que ya se encuentra sometido a múltiples presiones.
La Ley 11.723 de la Provincia de Buenos Aires establece, en su artículo 10, que los proyectos y actividades susceptibles de producir efectos negativos sobre el ambiente o los recursos naturales deben obtener la correspondiente Declaración de Impacto Ambiental emitida por la autoridad competente.
Además, la propia política de sostenibilidad de la Federación Internacional de Motociclismo reconoce la necesidad de considerar, entre otros aspectos, las emisiones sonoras, la contaminación del suelo y de las aguas subterráneas, las emisiones atmosféricas y la protección de la biodiversidad.
Por lo tanto, la pregunta no es solamente cuánto dinero puede generar el evento.
También debemos preguntarnos:
¿Cuál será el costo ambiental?
¿Quién asumirá la responsabilidad por los impactos?
¿Cómo se medirán los daños?
¿Qué indicadores se utilizarán antes, durante y después de la competencia?
¿Qué ocurrirá si la recuperación del ambiente no se produce?
¿La comunidad tendrá acceso a la información?
¿Existirá un mecanismo de control independiente?
El frente de playa no es un espacio sin valor ambiental
Nos preocupa especialmente que el evento se realice sobre el frente de playa. Trasladar la actividad desde un sector de médanos hacia la playa no significa automáticamente que el impacto desaparezca o que la alternativa sea ambientalmente segura.
La playa también forma parte del sistema costero. Allí se desarrollan procesos geomorfológicos y biológicos esenciales, y existe una estrecha relación entre la playa, la arena, las dunas, el mar y las especies que habitan estos ambientes.
Una competencia motorizada de gran escala puede alterar la superficie de la playa, modificar la distribución de la arena, afectar organismos que viven en la zona intermareal y generar contaminación sonora, atmosférica y química. Por eso, sostenemos que la playa pública no debe ser utilizada como pista de carreras.
Nuestra visión: políticas públicas con mirada de largo plazo
La Fundación Ecológica Pinamar trabaja por la protección de los recursos naturales y por una gestión ambiental responsable. Esto implica también señalar otras problemáticas que requieren atención urgente:
La tala indiscriminada.
La extracción indiscriminada de arena.
La falta de una gestión responsable de los residuos.
La gestión deficiente de los efluentes cloacales.
La ausencia de políticas públicas suficientes para proteger y gestionar la fauna marina.
La circulación no controlada de vehículos sobre playas y dunas.
El uso irracional del recurso hidrico (bombas de extraccion sin control).
Falta de obras hidricas para recuperar pluviales. Entre otras..
Nuestra postura frente al Enduro forma parte de una visión más amplia. No queremos acciones pensadas únicamente para resolver el presente si comprometen el futuro. No estamos de acuerdo con una lógica de “pan para hoy y hambre para mañana”, en la que se obtienen beneficios inmediatos a costa de perder los recursos que hacen posible la vida, el turismo y el desarrollo de nuestra comunidad.
Pinamar no puede desligar su crecimiento de la protección de sus playas, sus médanos y su biodiversidad. El turismo que perdura es el que cuida aquello que lo hace posible.
Qué solicitamos
Desde la Fundación Ecológica Pinamar solicitamos:
La relocalización del evento fuera de los ambientes naturales costeros y del sistema dunícola.
La realización de una Evaluación de Impacto Ambiental integral, previa, independiente y pública.
La presentación pública del circuito, las actividades complementarias y las autorizaciones correspondientes.
La identificación de responsables concretos por los impactos y riesgos ambientales.
La implementación de controles efectivos sobre la circulación vehicular en playas y dunas, antes, durante y después del evento.
La elaboración de protocolos específicos para la protección de la fauna, la gestión de residuos, el control de combustibles y la prevención de derrames.
El monitoreo ambiental con indicadores verificables y publicación de sus resultados.
La participación de la comunidad y de las organizaciones ambientales en el análisis de las alternativas.
Estamos convencidos de que proteger el ambiente no significa oponerse al desarrollo. Significa exigir que el desarrollo sea planificado, transparente, responsable y compatible con los límites ecológicos del territorio.
El futuro de Pinamar no se construye sobre una playa degradada ni sobre dunas debilitadas. Se construye tomando decisiones que permitan que las próximas generaciones también puedan disfrutar de un ambiente sano, de sus playas, de sus paisajes y de su biodiversidad.
Cuidar hoy es garantizar el mañana.
Fundación Ecológica Pinamar

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